CAPERUCITA ROJA EN PICTOGRAMAS 5


- Soy yo, Caperucita - dijo el lobo cambiando su voz.
La abuelita le dejó entrar. Cuando vió al lobo salió de la cama y se escondió en el armario. El lobo se puso el pijama, el gorro y las gafas de la abuelita y se acostó.
Al rato llegó la niña y llamó tres veces a la puerta porque la abuelita estaba un poco sorda.

- ¡Toc, toc, toc!.